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17 de enero de 2024 3 minutos

El Arte De La Cata de Vinos: el Olfato

el olfato en la cata de vinos

¿Alguna vez has observado a alguien inhalar el aroma de un vino antes de llevarlo a los labios? ¿Te has preguntado cuál es la razón detrás de este gesto y qué contribuye a la experiencia? El sentido del olfato es fundamental en la cata de vinos, descubriendo capas que enriquecen profundamente la experiencia.

Pasos en una fase olfativa para una cata de vinos

Si alguna vez has sentido curiosidad, aquí desglosamos la fase olfativa de la cata en tres pasos clave.

Paso 1: Evaluación de la Limpieza y Detección de Defectos

La primera impresión olfativa debe ser limpia. Al oler el vino, detectamos cualquier aroma desagradable que pueda indicar defectos. Aromas a moho, vinagre, laca de uñas u otros olores indeseados pueden señalar problemas como el TCA (Tri-cloro-anisol), conocido como «olor a corcho», la reducción o la presencia de Brettanomyces.

  • TCA (Tri-cloro-anisol): Olor a corcho, recuerda al cartón mojado o a humedad.
  • Reducción: Puede recordar a una habitación cerrada o cañerías atascadas.
  • Brettanomyces: Aromas desagradables a sudor animal, témperas y/o apósitos adhesivos.

Paso 2: Evaluación de la Intensidad de los Aromas

Una vez descartados los defectos, evaluamos la intensidad de los aromas. Utilizamos una escala del 1 al 3 para determinar la fuerza de los olores, que varía según la variedad de uva y la elaboración del vino.

Escala de Intensidad: 1 (Baja) – 2 (Moderada) – 3 (Alta)

Paso 3: Identificación y Clasificación de Aromas

En este paso, nos sumergimos en la identificación de los aromas. Clasificamos los olores en tres grupos distintos:

  • Aromas Primarios: Asociados a la fermentación, incluyen fragancias florales, frutales, especiadas y herbáceas.

Ejemplos: Frutas rojas para Tempranillo, fresas para Garnacha, especias dulces para roble.

  • Aromas Secundarios: Relacionados con procesos enológicos post-fermentación, como crianza sobre lías o en roble.

Ejemplos: Aromas lácticos, vainilla por crianza en roble, notas de pan o levadura.

  • Aromas Terciarios: Desarrollados durante la crianza en botella, aportan complejidad y evolución.

Ejemplos: Frutas horneadas, notas de tabaco, cuero, café, cacao, tierra mojada, entre otros.

La Rueda de los Aromas de Ann Noble

La rueda de aromas de Ann Noble es una herramienta valiosa que nos guía en la identificación de aromas específicos. Es una representación visual que muestra las diversas categorías y elementos aromáticos presentes en el vino. Utiliza un lenguaje estandarizado para ser comprendido tanto por expertos como por aficionados a la cata. La rueda clasifica los aromas en 12 categorías básicas, desglosándolos luego en diversos matices que caen dentro de esas categorías principales.

  • Químico: Incluye aromas como azufre y petróleo.
  • Acre: Engloba aromas alcohólicos.
  • Oxidado: Incluye aromas como el acetaldehído.
  • Microbiológico: Comprende aromas como levadura y ácido láctico.
  • Floral: Engloba aromas a flores como los geranios.
  • Picante: Incluye aromas como regaliz y anís.
  • Afrutado: Engloba aromas como grosella negra y albaricoque.
  • Vegetativo: Incluye aromas como eucalipto y alcachofa.
  • Nogal: Engloba aromas a nueces y avellanas.
  • Caramelizado: Incluye aromas como caramelo y melaza.
  • Madera: Engloba aromas impartidos por el roble, como vainilla y café.
  • Terroso: Incluye aromas como hongos y moho.

¡En la próxima etapa de nuestra cata, nos sumergiremos en el fascinante mundo del paladar, donde los sabores revelan la esencia del vino!

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