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24 de enero de 2024 3 minutos

Cata de Vinos: El Gusto

Cata de vinos

Más allá de los intrigantes aromas que despiertan nuestros sentidos, la verdadera profundidad de un vino se revela en la boca. En este viaje, exploraremos el arte de degustar vinos, sumergiéndonos en los elementos clave que definen su carácter y calidad. Desde el dulzor que acaricia el paladar hasta la estructura que crea densidad en la boca.

Dulzor

El dulzor del vino se origina en el mosto de uva, naturalmente dulce. Durante la fermentación, las levaduras consumen el azúcar, determinando el nivel de dulzor. Se clasifica en:

  • Seco: La mayoría de los vinos son secos, ya que las levaduras transforman completamente el azúcar
  • Dulzor medio: Presente en vinos blancos o rosados, logrado deteniendo la fermentación o añadiendo mosto concentrado
  • Dulce: Vinos más densos, con azúcar presente debido a la interrupción de la fermentación o la adición de alcohol
Cuerpo

La densidad general que el vino crea en la boca se conoce como cuerpo, evaluado en una escala del 1 al 3:

  • Poco Cuerpo (1): Vinos refrescantes y ligeros
  • Cuerpo Medio (2): Mayor densidad, influenciada por las uvas utilizadas o la crianza en roble
  • Mucho Cuerpo (3): Vinos densos, concentrados y estructurados, a menudo relacionados con la madurez de las uvas
Tanino

El tanino es una sustancia que se encuentra en las pieles de las uvas tintas. Los taninos se notan en los dientes, en las encías y en la lengua, y hacen que la boca se   seque. Es la misma sustancia que hace que el té negro produzca una sensación de sequedad en la boca. Los taninos aportan estructura y complejidad al vino y además le ayudan a madurar. En algunas ocasiones, la crianza en barrica puede aportar también un cierto nivel de tanino.

Cuando evaluamos el tanino, es conveniente fijarse también en el carácter del tanino: ¿Es suave y aterciopelado o es astringente y áspero?

Se evalúa en una escala del 1 al 3:

  • Bajo Tanino (1): Taninos suaves y aterciopelados
  • Tanino Medio (2): Equilibrio entre suavidad y astringencia
  • Alto Tanino (3): Taninos intensos y astringentes
Acidez

La acidez proviene del mosto y es muy importante para el vino: le aporta frescor y equilibra componentes como el alcohol o el dulzor. La acidez se detecta porque la boca comienza a salivar. El vino siempre tiene un nivel más alto de acidez que nuestra boca y por eso segregamos saliva para restablecer el nivel habitual de pH en nuestra boca. Demasiada acidez resulta desagradable, pero un vino con poca acidez, resulta plano y acuoso. La acidez también ayuda a los vinos a evolucionar positivamente.

Se evalúa en una escala del 1 al 3:

  • Acidez Baja (1): Puede resultar plano y acuoso
  • Acidez Media (2): Equilibrio adecuado, contribuye al frescor
  • Alta Acidez (3): Fundamental para la evolución positiva del vino, aunque demasiada puede resultar desagradable

Estos elementos, junto con los aromas, conforman la experiencia sensorial completa durante la cata de vinos. Cada sorbo, es una invitación a descubrir la complejidad y la riqueza que reside en un buen vino.

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