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Añadas

Cosecha 2016

Clasificación Muy buena
Vino calificado / Millones de litros 315,57
Tinto / Millones de litros 277,94
Blanco / Millones de litros 23,01
Rosado / Millones de litros 14,62

Una vendimia de dos meses, sanidad excepcional y un equilibrio fenólico que define el mejor perfil de la DOCa Rioja

El Consejo Regulador de la DOCa Rioja otorgó la valoración oficial de ‘MUY BUENA’ a la cosecha 2016, que tras una favorable evolución a lo largo de todo el ciclo vegetativo ofreció resultados muy satisfactorios tanto en calidad como en cantidad, con una producción amparada por la Denominación de 315,57 millones de litros. Rioja Regulatory Council Esta calificación se obtuvo a través del riguroso y transparente procedimiento de valoración que distingue a Rioja como referente mundial de calidad y certificación: el análisis y la cata de la totalidad de los vinos elaborados en la Denominación.

La calificación ‘MUY BUENA’ es la nota media obtenida como resultado del proceso de calificación mediante análisis y cata al que fueron sometidos los 337,33 millones de litros de vino elaborados en la vendimia 2016, representados por un total de 4.821 muestras tomadas directamente de los depósitos por los técnicos del Consejo Regulador Rioja Regulatory Council — 1.033 más que en la cosecha anterior, un dato que refleja la intensificación progresiva de los controles de calidad que la DOCa Rioja ha ido incorporando en los últimos años. Estas muestras fueron sometidas a análisis químico y organoléptico por más de 150 catadores profesionales, ofreciendo una imagen fiel y representativa del conjunto de la producción.

Una vendimia sorprendente: dos meses de recolección selectiva

El balance provisional de la cosecha 2016 realizado por el Consejo Regulador, con 442,4 millones de kg de uva amparados por la Denominación, ofreció resultados muy satisfactorios tanto desde el punto de vista cuantitativo como por las altas expectativas de calidad de los vinos elaborados. A ello contribuyó decisivamente la inusual climatología de septiembre y octubre, muy favorable para mantener la excepcional sanidad que caracterizó a la uva en esta campaña y poder realizar la vendimia de forma selectiva, una vez alcanzado el punto óptimo de maduración en cada viñedo.

Si en 2015 resultó insólito que el 13 de octubre finalizara la vendimia más temprana de la que se tiene constancia en Rioja, la vendimia 2016 resultó igualmente sorprendente por su prolongado desarrollo a lo largo de dos meses, por la buena climatología que la acompañó y por el incremento de las expectativas productivas que había tras un ciclo marcado por la sequía y las altas temperaturas del verano. Este contraste entre las previsiones iniciales y el resultado final convirtió la cosecha 2016 en una de las más comentadas de su época entre los profesionales del sector.

De acuerdo con el informe del Servicio Habilitado de Veedores del Consejo Regulador, que realiza un exhaustivo seguimiento de todas las fases del ciclo, en general la climatología favoreció la correcta evolución del estado vegetativo del viñedo y la ausencia de plagas o enfermedades de importancia, lo cual permitió que el estado sanitario de la uva fuera excelente hasta el final de la vendimia. Esta limpieza sanitaria, muy difícil de alcanzar en años con altas producciones, fue la base sobre la que se construyó la calidad excepcional de los vinos resultantes.

Datos de producción: una cosecha amplia y equilibrada en las tres zonas

La superficie total de viñedo productivo en la vendimia 2016 fue de 62.641 hectáreas — 759 ha más que en la campaña anterior —, de las que 58.016 ha corresponden a variedades tintas y 4.625 ha a variedades blancas. De esta superficie se obtuvo una producción amparada de 400,14 millones de kg de uva tinta (90%) y 42,22 millones de kg de uva blanca (10%).

La recolección se distribuyó entre las tres zonas de producción que integran la DOCa Rioja. La cantidad final recolectada fue de 462,5 millones de kg de uva, de los que, una vez descontados los excesos de rendimiento, resultaron amparados por la Denominación de Origen un total de 442,4 millones de kg, con una elaboración amparada de 318,5 millones de litros de vino. Rioja Regulatory Council Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental aportaron respectivamente 187,8, 93,0 y 161,6 millones de kg a la producción amparada total, mostrando una contribución equilibrada de todo el territorio.

En total, 315,57 millones de litros de la cosecha 2016 — 23,01 de blanco, 14,62 de rosado y 277,94 de tinto — obtuvieron el derecho a la certificación como vinos amparados por la DOCa Rioja. La diferencia entre los litros elaborados y los finalmente certificados refleja precisamente la exigencia del sistema de calificación que distingue a Rioja de otras denominaciones: no basta con elaborar el vino, sino que cada partida debe superar individualmente el examen analítico y organoléptico.

El perfil organoléptico: frescura, equilibrio y madurez fenólica como señas de identidad

Entre las características que definen el perfil medio de los vinos de la cosecha 2016, cuya graduación media es de 13,440 frente a los 14,150 del año anterior, destaca el gran equilibrio que muestran entre la acidez y el grado alcohólico, lo que les proporciona frescura al tiempo que madurez fenólica — una dualidad muy excitante. Este descenso de casi un grado en la graduación media no respondió a una merma de calidad, sino precisamente al contrario: la prolongada vendimia y la selección parcelada permitieron recoger la uva con una madurez más precisa, preservando la acidez natural que da estructura y longevidad a los vinos.

Además de su intensidad y calidad aromática, la excelente madurez fenólica alcanzada por la uva se percibe en la suavidad y redondez del tanino en boca, resultando vinos de mucha profundidad y persistencia. Esta combinación — tanino redondo, frescura aromática y volumen en boca — convierte a los vinos de la cosecha 2016 en candidatos ideales tanto para el disfrute en los primeros años como para la crianza prolongada en barrica y en botella.

Los tintos: estructura polifenólica y tanino sedoso

Los vinos tintos de la cosecha 2016 se caracterizan por colores intensos y una marcada estructura polifenólica que, lejos de resultar astringente, se traduce en una sensación de plenitud en boca. La excelente madurez fenólica de la uva permitió obtener taninos ya integrados en el momento de la calificación, con una suavidad inusual para vinos de alta carga polifenólica. Esta cualidad los hace especialmente aptos para la elaboración de Reservas y Gran Reservas, donde el tiempo en madera y botella terminará de redondear una estructura ya de por sí elegante.

Los blancos: volumen, expresividad y apuesta por las variedades autóctonas

Los vinos blancos de 2016 destacan por su gran volumen en boca y su expresividad aromática, con una tendencia clara hacia las notas frescas y florales. La cosecha 2016 coincidió con un momento de crecimiento sostenido de la superficie plantada con variedades autóctonas blancas — Viura, Malvasía, Garnacha Blanca, Maturana Blanca — cuyas elaboraciones mostraron en este año una calidad especialmente destacada, reforzando la apuesta de la DOCa Rioja por la diversidad varietal y la identidad territorial de cada zona.

Los rosados: consolidación de un estilo propio

Los vinos rosados de la cosecha 2016 se enmarcaron en la tendencia ya apuntada en años anteriores hacia colores más pálidos y una expresión aromática de carácter frutal y floral. La sanidad perfecta de la uva y la vendimia selectiva permitieron trabajar con racimos en óptimas condiciones para las elaboraciones de rosado, obteniendo vinos frescos, ligeros y muy equilibrados que reflejan fielmente el carácter del territorio riojano.

Los requisitos para superar el examen de calificación se han elevado en los últimos años, incorporándose parámetros de calidad más exigentes, con el objetivo de que Rioja siga manteniéndose en los mercados como referente de los vinos de calidad. De igual modo, son mayores las exigencias para la evaluación global de la añada que realiza el Consejo Regulador mediante un procedimiento estadístico establecido a tal fin con total objetividad. Por ello, aunque los parámetros cualitativos de la cosecha 2016 son superiores a los de la cosecha anterior, ambas recibieron la misma calificación. Este dato pone de relieve la rigurosidad creciente del sistema: una misma nota esconde, en la cosecha 2016, un nivel intrínseco de calidad superior al de la vendimia precedente.

El director del Órgano de Control del Consejo Regulador, Pablo Franco, subrayó que los vinos de Rioja de 2016 deben entenderse como un ‘muy bueno doble’, porque además del equilibrio general destacan por su magnífica madurez fenólica. Añadió que esas más de 4.800 muestras analizadas por más de 150 catadores profesionales ofrecen una imagen fiel y real de lo que el mercado iba a encontrar.

La cosecha 2016 consolida así la trayectoria de excelencia continuada que la DOCa Rioja ha mantenido desde 2012, en un contexto en que la historia milenaria de la Denominación y su liderazgo en innovación enológica se combinan para garantizar, año tras año, vinos de calidad contrastada. Conoce todas las añadas de la DOCa Rioja y descubre cómo cada cosecha expresa de manera única el carácter de este territorio.