Cosecha 2013
La cosecha 2013 quedó marcada en la historia de la DOCa Rioja como la vendimia más tardía del siglo, concluida el 8 de noviembre, y como una demostración de la capacidad de sus viticultores y enólogos para sacar adelante una añada de calidad frente a una climatología atípica.
Una climatología atípica que condicionó el ciclo vegetativo
La cosecha 2013 de la DOCa Rioja estuvo marcada desde el inicio por unas condiciones meteorológicas fuera de lo habitual. Una primavera con pluviometría muy alta y temperaturas notablemente bajas retrasó el ciclo vegetativo de la vid entre dos y tres semanas respecto a los calendarios habituales, generando una maduración desigual entre parcelas y zonas de producción a lo largo de todo el territorio de la Denominación. La situación era, en definitiva, la más exigente que los viticultores riojanos habían enfrentado en la historia reciente de la DOCa.
Frente a este arranque de campaña complejo, el territorio respondió con una evolución muy favorable durante el otoño. El buen tiempo que predominó en septiembre y octubre fue el factor determinante que permitió recuperar el retraso acumulado y realizar una vendimia de forma selectiva y escalonada, recogiendo cada parcela en su punto óptimo de madurez. La apuesta por una viticultura de precisión y por tiempos de espera bien gestionados fue, en última instancia, la que definió el resultado final de la añada.
La vendimia más tardía del siglo: 8 de noviembre de 2013
El 8 de noviembre de 2013 los Servicios Técnicos del Consejo Regulador daban por finalizada la recogida de las últimas uvas en la DOCa Rioja. Se trataba, oficialmente, de la vendimia más tardía de la historia reciente de la Denominación, un hito que por sí solo ya describía la singularidad de esta añada. También fue una de las más cortas en volumen: la cantidad total recolectada fue de 368,3 millones de kilogramos de uva, de los que 342,5 millones correspondieron a uva tinta y 25,8 millones a uva blanca.
Ese volumen fue algo superior a los 355 millones de kilogramos de la cosecha del año anterior —muy afectada por la sequía—, pero se situó muy por debajo del potencial productivo real de la zona de producción de la DOCa Rioja. La superficie total de viñedo productivo en la Denominación para esta cosecha fue de 61.835 hectáreas: 58.021 de variedades tintas y 3.814 de variedades blancas.
| Color de uva | La Rioja | Álava | Navarra | Total | Hectáreas de viñedo |
|---|---|---|---|---|---|
| Tinta | 238,55 | 65,59 | 38,29 | 342,44 | 58.021 |
| Blanca | 18,19 | 5,55 | 2,05 | 25,79 | 3.814 |
| Total | 256,74 | 71,14 | 40,34 | 368,23 | 61.835 |
El proceso de calificación: rigor depósito a depósito
El proceso de calificación de los vinos Rioja es una de las señas de identidad más reconocibles de la DOCa, y en la cosecha 2013 se desarrolló con la misma exigencia que en cada campaña. A partir del mes de noviembre, el Servicio Habilitado de Veedores del Consejo Regulador inició la recogida de muestras en todas las bodegas elaboradoras, tomando representación de partidas no superiores a 100.000 litros. En total, se sometieron al proceso 3.973 muestras extraídas directamente de los depósitos de elaboración.
Cada una de esas muestras fue analizada en el laboratorio de una de las tres Estaciones Enológicas de la Denominación y valorada por un comité de cata integrado por tres catadores, pertenecientes al panel externo del Consejo Regulador, formado por más de un centenar de expertos. Esta metodología —la calificación de la totalidad de los vinos elaborados, depósito a depósito— es la que distingue a la DOCa Rioja como la única denominación de origen calificada de España, proporcionando una base técnica sólida y objetiva para la evaluación global de cada añada. Los requisitos para superar dicho examen se habían elevado en los años previos, incorporando parámetros de calidad más exigentes con el objetivo de mantener a Rioja como referente de los vinos de calidad en los mercados internacionales. Puedes conocer en detalle este proceso en la sección sobre calidad y certificación.
Calificación oficial: “Buena”
Tras la conclusión del proceso de calificación, el Pleno del Consejo Regulador de la DOCa Rioja otorgó la valoración oficial de “BUENA” a la cosecha 2013, resultado de la media obtenida a partir de aquel riguroso procedimiento estadístico establecido para la evaluación global de la añada. Esta calificación refleja que, pese a las dificultades climatológicas del ciclo vegetativo, la gran profesionalidad de los viticultores y enólogos riojanos permitió afrontar satisfactoriamente la campaña y elaborar un conjunto de vinos de calidad.
Dentro de la heterogeneidad de vinos que ofreció el conjunto de la cosecha —con un porcentaje suficiente para atender las necesidades de todas las categorías—, la media responde al predominio de un mayor volumen de vinos de buena calidad. Cabe destacar también que 103 muestras fueron rechazadas por no superar la prueba analítica o sensorial, y 7,13 millones de litros no fueron calificados por corresponder a excesos de rendimiento en la producción. El total de vinos que obtuvieron la certificación como amparados por la DOCa Rioja fue de 251,44 millones de litros: 14,91 de blanco, 12,82 de rosado y 223,71 de tinto.
Características de los vinos de la cosecha 2013
La singularidad del ciclo vegetativo de 2013 dejó su impronta en el perfil de los vinos resultantes. La maduración tardía y selectiva, conseguida gracias a las favorables condiciones meteorológicas del otoño, se tradujo en elaboraciones con una marcada elegancia y frescura aromática, con acideces bien integradas que dotan a los vinos —especialmente a los tintos— de una capacidad de envejecimiento destacable.
Los vinos tintos de la añada 2013 se caracterizaron por estructuras sólidas con una expresión frutal limpia y perfiles más estilizados que los de añadas más cálidas, con taninos bien definidos gracias a la maduración fenólica conseguida en el tramo final del ciclo. Los vinos blancos, elaborados principalmente con uvas recogidas en la primera fase de la vendimia, mostraron una vivacidad aromática y una frescura que reflejaban directamente la influencia de la climatología atlántica de ese año. Los vinos rosados, por su parte, se presentaron con un perfil frutal y ligero, idóneos para un consumo más inmediato.
La cosecha 2013 es, en definitiva, una añada de viticultor: aquella en la que el resultado no viene dado por la generosidad del año sino por el criterio, la paciencia y el saber hacer de quienes trabajan el viñedo y la bodega.
Una añada para el envejecimiento
El contexto de maduración lenta y la buena acidez que caracterizó a los tintos de 2013 los convierte en candidatos especialmente interesantes para quienes disfrutan de los vinos con botella. Las elaboraciones con crianza de esta añada —Crianza, Reserva y Gran Reserva— han ganado con el tiempo una complejidad aromática notable, con tertiary notes de fruta madura, especias y tierra que han ido desarrollándose de forma armoniosa. No en vano, la propia DOCa Rioja ofrece, gracias a sus estrictos requisitos de envejecimiento mínimo, una de las garantías de crianza más rigurosas del panorama vinícola mundial.
Para quienes deseen explorar las expresiones territoriales de esta añada, conviene recordar que la DOCa Rioja comprende tres zonas de producción con perfiles diferenciados: la Rioja Alta, la Rioja Alavesa y la Rioja Oriental, cada una de las cuales aportó su carácter particular a los vinos de esta singular cosecha. Descubre todos los vinos de la Denominación en el catálogo de vinos Rioja o planifica una visita a alguna de las bodegas para conocer de primera mano cómo evolucionan estos caldos.



