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Añadas

Cosecha 2006

Clasificación Muy buena
Vino calificado / Millones de litros 277,50
Tinto / Millones de litros 251,36
Blanco / Millones de litros 14,54
Rosado / Millones de litros 11,60

Una añada de calidad reconocida bajo los criterios más exigentes de la Denominación.

El Consejo Regulador de la DOCa Rioja otorgó la valoración de “Muy Buena” a la cosecha 2006, distinción que se aplica tras uno de los procesos de calificación más rigurosos que había implantado hasta la fecha la Denominación. Esta calificación se obtuvo aplicando los nuevos requisitos aprobados para la evaluación de cosechas, más exigentes que los existentes hasta entonces, a los resultados del proceso que deben superar todos los vinos elaborados para obtener el derecho a la Denominación de Origen Calificada Rioja.

El éxito de la añada 2006 es atribuible a dos factores clave: la buena climatología que acompañó al viñedo durante la mayor parte del ciclo vegetativo, y la gran profesionalidad demostrada por los viticultores y enólogos riojanos en la gestión de la cosecha. La combinación de ambos factores permitió obtener una uva de alta calidad a pesar de las exigentes condiciones de contención de rendimientos establecidas por el Consejo.

Los 421 millones de kilogramos de uva vendimiados en 2006 procedían de las 60.389 hectáreas amparadas por la Denominación y cumplieron las previsiones de una cosecha más moderada que el año anterior. Para conseguirlo, fue necesaria la actuación responsable de los viticultores asumiendo la contención de rendimientos: 6.500 kg por hectárea para las variedades tintas y 9.000 kg para las variedades blancas, rendimientos muy inferiores a los autorizados en la mayoría de denominaciones de origen. El objetivo: optimizar la calidad de la uva y mantener el desarrollo equilibrado de la Denominación. De los vinos elaborados esa campaña, 277,50 millones de litros obtuvieron la certificación como vinos amparados por la DOCa Rioja (14,54 de blanco, 11,60 de rosado y 251,36 de tinto).

Ciclo vegetativo: de la brotación primaveral a la maduración tardía

Parada vegetativa, brotación y cuajado

La parada vegetativa de la campaña 2006 estuvo caracterizada por precipitaciones moderadas en toda la Denominación, que continuaron durante los meses previos a la brotación y durante la misma. La brotación fue buena y se produjo en fechas habituales. Los Servicios Técnicos del Consejo constataron un porcentaje de brotación del 100% de las yemas francas en general, con una alta fertilidad: entre 1 y 1,1 en la variedad Viura, entre 1,1 y 1,6 en Tempranillo, Graciano y Mazuelo, y de 1,4 a 1,9 en la Garnacha.

A mediados de junio, el viñedo presentaba el cuajado completado en toda la Denominación, con una semana de adelanto respecto al ciclo anterior. En general, el cuajado fue bueno, aunque con mayor irregularidad en la garnacha, donde se observó corrimiento del racimo y presencia de millerandage. Respecto a las necesidades hídricas, las precipitaciones y su buena distribución a lo largo del ciclo fenológico fueron suficientes para cubrir el período de brotación a cuajado.

Verano: agua, calor y vigilancia sanitaria

Las precipitaciones en forma de granizo afectaron de manera desigual a varias localidades de Rioja Alta y Rioja Baja. A finales de julio el viñedo presentaba buen estado vegetativo y sanitario, con adelanto del ciclo. Las lluvias fueron superiores a las de la campaña anterior y abundantes en gran parte de la Denominación, lo que propició el desarrollo de abundante masa vegetal. Esta mayor reserva de agua supuso también un mayor riesgo de enfermedades por hongos: se constataron algunos focos de mildiu en hojas y racimos, así como, de forma más aislada, focos de oidio, araña y polilla. La campaña exigió un gran esfuerzo de los viticultores en tratamientos fitosanitarios para mitigar estos efectos negativos de la climatología.

En agosto el tiempo se volvió más seco, con escasas tormentas y temperaturas con valores nocturnos especialmente bajos. La evolución del viñedo se ralentizó y el adelanto que se preveía quedó minimizado. A finales de agosto el viñedo se encontraba con buen estado vegetativo y sanitario, con suficientes reservas de agua. El tiempo seco y soleado, con temperaturas moderadas de día y bajas de noche, resultó ideal para culminar con éxito el proceso de maduración de la uva, uno de los factores determinantes de la calidad final de los vinos de esta añada.

La vendimia de 2006: escalonada, selectiva y orientada a la calidad

La vendimia de la cosecha 2006 se desarrolló de forma escalonada y selectiva entre el 1 de septiembre y el 27 de octubre, adaptándose en todo momento a las condiciones que presentaba la maduración de cada viñedo. Este enfoque permitió que la mayor parte de la uva entrara en bodega en su punto óptimo de madurez, con grado alcohólico adecuado y mucho color.

La vendimia se inició en Alfaro el 1 de septiembre con la variedad tempranillo, extendiéndose en los días siguientes a Aldeanueva de Ebro y Azagra y poco a poco a toda la zona oriental, cosechando primero la variedad viura y los viñedos de uvas tintas con bayas pasificadas. Durante los primeros días de septiembre la maduración evolucionó de forma correcta y ajustada a la media normal de la Denominación. Sin embargo, las temperaturas elevadas paralizaron dicha evolución, especialmente en los parámetros del color, lo que hizo imprescindible la vendimia selectiva.

Sin pausa se continuó la vendimia de uva tinta en los viñedos con producción moderada y, a mediados de septiembre, se inició la vendimia de blanco en la zona centro de la Denominación. Se constató una evolución normal de la maduración glucométrica y algo más retrasada la fenólica. Durante la última decena de septiembre se inició la vendimia de las variedades tintas en Rioja Alta y Rioja Alavesa, generalizándose a primeros de octubre a toda la Denominación. La uva entró en buenas condiciones sanitarias. Con el 90% vendimiado a mediados de octubre, la campaña entró en su fase final con tiempo inestable y lluvias intermitentes hasta que la vendimia concluyó el 27 de octubre.

Los viticultores aplicaron durante toda la campaña las técnicas de cultivo más orientadas a la calidad: desde el aclareo de racimos en la época de envero hasta la vendimia selectiva que ese año exigía la evolución de la maduración en su tramo final. Esta dedicación fue, junto a la climatología, el principal factor diferenciador de la cosecha 2006.

Características de los vinos de la cosecha 2006

Tras un ciclo vegetativo en que el agua acumulada durante el invierno en el subsuelo facilitó la buena vegetación de la vid en primavera, contrarrestando las altas temperaturas y la sequía del verano, la situación general del viñedo en fechas previas a la vendimia era buena desde el punto de vista tanto vegetativo como sanitario. El resultado fueron vinos tintos con mucho color, buen grado alcohólico y una marcada estructura, reflejo de la madurez fenólica alcanzada por la uva.

La aplicación de los nuevos criterios de calificación —más exigentes que los anteriores— y la superación de los mismos por la amplia mayoría de los vinos elaborados en la Denominación subrayó el rigor del sistema de control de calidad y certificación de la DOCa Rioja. La cosecha 2006 confirmó así que incluso en años de mayor dificultad climatológica, el compromiso de viticultores y enólogos riojanos con la excelencia es capaz de producir vinos de primera categoría, plenamente encuadrados en el carácter de los grandes tintos de Rioja.

Con una producción certificada de 277,50 millones de litros —251,36 de tinto, 14,54 de blanco y 11,60 de rosado—, la añada 2006 ocupa un lugar destacado en la historia reciente de la Denominación como una cosecha equilibrada, honesta y de largo recorrido. Consulta el resto de añadas calificadas por el Consejo Regulador para comparar su evolución a lo largo de los años.