Cosecha 2018
El Consejo Regulador de la DOCa Rioja otorgó la valoración oficial de ‘BUENA’ a la cosecha de 2018, que tras un adecuado progreso a lo largo del final del ciclo vegetativo terminó dejando resultados satisfactorios. Esta calificación es el resultado de un riguroso proceso de análisis y cata que somete a examen la totalidad de los vinos elaborados en la Denominación de Origen Calificada. Los técnicos del Consejo recogieron más de 5.245 muestras directamente desde los depósitos de fermentación de las bodegas, que fueron posteriormente evaluadas por un panel de 150 profesionales.
El objetivo del proceso, en palabras de Pablo Franco, director del Órgano de Control del Consejo Regulador, es certificar la calidad de los vinos reflejando de una manera fiel y palpable lo que ha sido la cosecha. Los requerimientos para superar el examen de calificación se han elevado en los últimos años, incorporando parámetros más exigentes, con la meta de que Rioja siga manteniéndose como referente clave de los vinos de calidad.
Un ciclo vegetativo marcado por la incertidumbre
El año estuvo marcado por fenómenos meteorológicos de poca transcendencia a nivel general, así como por una continua incertidumbre ocasionada por las amenazas de mildiu. El viñedo riojano tuvo, sin embargo, una favorable evolución durante el ciclo vegetativo en el conjunto de la Denominación. De acuerdo con el informe del Servicio Habilitado de Veedores del Consejo Regulador, si por algo destacó el ciclo de esta campaña fue por la ausencia de contratiempos meteorológicos severos.
La brotación se inició en la zona más oriental de la Denominación en la segunda quincena de marzo, lo que supuso un retraso de unos 20 días sobre la campaña anterior y de 4 ó 5 días sobre lo que puede considerarse un año normal. Las abundantes precipitaciones acumuladas durante el invierno y la primavera de 2018 propiciaron una excelente situación del viñedo durante los primeros meses del ciclo.
Esta situación comenzó a tornarse preocupante en la primera quincena de julio cuando, a las ya abundantes precipitaciones registradas, se unía el paso de frentes de tormenta y granizo que, junto a las altas temperaturas propias de esa época del año, favorecían las condiciones óptimas de desarrollo del mildiu.
La situación cambió cuando en la segunda quincena de julio cesaron las lluvias y comenzó a disfrutarse de tiempo cálido y seco. En la mayoría de los viñedos, este cambio de condiciones propició el desecamiento del micelio y la recuperación de la masa foliar y los racimos. Las condiciones sanitarias del viñedo mejoraron notablemente. El esfuerzo conjunto de viticultores y bodegueros en el manejo del viñedo durante esas semanas críticas fue determinante para salvaguardar la calidad final de la uva en las distintas zonas de producción de la Denominación.
Una de las vendimias más largas de la historia de Rioja
La maduración discurrió por cauces normales, destacando los adecuados parámetros cualitativos y el mayor peso medio de las bayas gracias a las buenas condiciones meteorológicas.
La vendimia de 2018 fue una de las más prolongadas de la historia de Rioja: se inició el 27 de agosto y se dio por concluida el 15 de noviembre. El final del ciclo vino caracterizado por una vendimia escalonada y en fechas tradicionales, con una entrada en bodega pausada motivada especialmente por la mayor lentitud en alcanzar el final de maduración que, unido a las buenas condiciones meteorológicas, hizo que se pudiera mantener la uva un mayor tiempo en la viña con el objetivo de conseguir condiciones óptimas.
De los 486 millones de kilogramos de uva producidos —un 88 % de uva tinta y un 12 % de uva blanca— 204 millones correspondieron a la zona de Rioja Alta, 188 a la zona Rioja Oriental y 94 a la zona Rioja Alavesa. El Consejo Regulador destacó el importante esfuerzo y profesionalidad demostrados por los más de 15.000 viticultores y las bodegas de la DOCa Rioja durante todo el proceso.
La cosecha 2018 se convirtió en la más abundante de la historia de Rioja en cuanto a volumen de vino amparado por la Denominación, con unos 330 millones de litros, superando los 310 millones de litros de la cosecha del año 2000.
Perfil organoléptico de los vinos de la cosecha 2018
Pablo Franco, director del Órgano de Control del Consejo Regulador, señaló que los primeros descubes de esta añada compleja y con marcada influencia atlántica muestran una estructura notable, típica de los vinos más tradicionales de Rioja, posiblemente porque esta vendimia también recuerda a aquellas largas cosechas de antes que dan paso a vinos marcados por el equilibrio y la acidez y no tanto por el grado alcohólico.
En cuanto al perfil sensorial de los vinos tintos, la cosecha 2018, cuya graduación media es ligeramente inferior a la de años anteriores, destaca por la finura de los tintos, con colores intensos y vivos, y por su armonía en boca. Son vinos donde el equilibrio entre estructura y elegancia refleja fielmente las condiciones de una vendimia lenta y cuidada.
Respecto a los vinos blancos, el Pleno del Consejo Regulador subrayó la gran calidad de los blancos y en especial el carácter y la personalidad de las variedades autóctonas de Rioja, que ofrecen vinos de gran intensidad aromática y muy buena estructura en boca. Esta cosecha supone un sólido argumento en favor de la apuesta de la Denominación por las variedades de uva autóctonas.
La vendimia 2018 estuvo marcada por una gran selección de uva tanto en viñedo como en bodega y sin contratiempos meteorológicos. La labor realizada en bodega como continuación del esfuerzo en el viñedo fue reconocida expresamente por el Consejo Regulador como uno de los factores diferenciales de esta añada.
En total, 332,64 millones de litros de la cosecha 2018 obtuvieron el derecho a la certificación como vinos amparados por la DOCa Rioja: 287,33 millones de litros de tinto, 28,94 de blanco y 16,37 de rosado. Estos datos consolidan a la cosecha de 2018 como una de las más voluminosas de la historia de la Denominación y ponen de relieve la capacidad del sector para compaginar un gran volumen productivo con estándares de calidad y certificación rigurosos.
Para conocer la evolución de la calificación en años anteriores y posteriores, puedes consultar el conjunto de las añadas de la DOCa Rioja.



