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Añadas

Cosecha 2009

Clasificación Muy buena
Vino calificado / Millones de litros 273,37
Tinto / Millones de litros 246,67
Blanco / Millones de litros 14,21
Rosado / Millones de litros 12,49

La cosecha 2009 de la DOCa Rioja, calificada como «Muy Buena» por cuarto año consecutivo.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja otorgó a la cosecha 2009 la valoración oficial de «Muy Buena», cerrando así un ciclo de cuatro años consecutivos con esa misma calificación. La resolución fue el resultado de un riguroso proceso de análisis y cata sobre 4.211 muestras representativas de los 297,76 millones de litros de vino elaborados en esa campaña, siguiendo el mismo procedimiento de control que define el sistema de calidad y certificación de la DOCa Rioja.

El mantenimiento de esa calificación durante cuatro cosechas seguidas no fue casual. El alto nivel de autoexigencia del sector —materializado en medidas como la limitación de los rendimientos máximos de producción y la introducción de requisitos adicionales en los parámetros de calificación, como el índice de polifenoles y el índice de color— estaba permitiendo que Rioja siguiese consolidando su posición como referente mundial de calidad en la viticultura. Un compromiso que puede explorarse en detalle en la sección dedicada a la clasificación de la DOCa Rioja.

Un viñedo con buen estado vegetativo y sanitario a lo largo del ciclo

La evolución general del viñedo durante el ciclo vegetativo de 2009 fue positiva, tanto en su comportamiento agronómico como en el estado sanitario de las plantas. No obstante, la campaña no estuvo exenta de incidencias. Las precipitaciones durante la parada vegetativa —de noviembre a febrero— fueron especialmente elevadas. El episodio más grave llegó el 24 de mayo, cuando una tormenta de granizo causó daños significativos en aproximadamente 1.700 hectáreas de la Rioja Oriental, la zona de la Denominación con clima más mediterráneo y más vulnerable a este tipo de fenómenos.

El verano se caracterizó por un calor intenso, con temperaturas máximas que alcanzaron los 35-37 °C, lo que provocó que la madurez alcohólica avanzase con mayor rapidez que la madurez fenólica, generando en un primer momento cierto desequilibrio en la uva. La sequía estival añadió presión hídrica sobre parte del viñedo, especialmente en las parcelas situadas en zonas más áridas y cascajosas. Sin embargo, la mayor parte del viñedo de las tres zonas de producción —Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental— soportó bien estas condiciones gracias a la adaptación de las variedades autóctonas al entorno.

Las lluvias de septiembre: el punto de inflexión de la cosecha

El momento determinante de la cosecha 2009 llegó a mediados de septiembre. Las lluvias registradas durante los días 16, 17 y 18 de ese mes —cuando apenas se había vendimiado un 5% de la producción total, fundamentalmente uva blanca de la zona más oriental— no solo alivió el estrés hídrico de los viñedos más comprometidos, sino que resultaron decisivas para la calidad final de la cosecha. Esas precipitaciones actuaron como catalizador del equilibrio entre la madurez alcohólica y la madurez fenólica de la uva, un factor clave en la expresión organoléptica final de los vinos de la DOCa Rioja.

A partir de ese punto de inflexión, la climatología fue extraordinariamente favorable hasta el final de la vendimia, con tiempo seco y soleado que permitió que la uva alcanzase su punto óptimo de madurez con un estado sanitario excelente. La práctica ausencia de plagas y enfermedades a lo largo de toda la campaña completó un escenario sanitario que los técnicos del Consejo Regulador describieron como magnífico.

Vendimia 2009: una de las más tempranas de la historia reciente

El ciclo vegetativo de 2009 registró un adelanto de aproximadamente diez días respecto a años anteriores, detectable desde la época de la floración, entre mayo y junio. Este adelanto se trasladó directamente al calendario de vendimia: la recogida comenzó el 27 de agosto en Aldeanueva de Ebro, en la Rioja Oriental, y concluyó el 26 de octubre en las viñas próximas a Haro, en el corazón de la Rioja Alta. Se completaron así los tradicionales dos meses de vendimia que caracterizan la amplitud territorial de la Denominación, pero con fechas que situaron a esta cosecha entre las más tempranas en la historia reciente de Rioja.

La cosecha total alcanzó los 412,3 millones de kilogramos de uva, un volumen equivalente al de la cosecha de 2007 y ligeramente superior al de 2008. La brotación llegó al 100%, los índices de fertilidad se situaron dentro de los parámetros habituales de la Denominación y el cuajado fue muy satisfactorio. Estos indicadores previos habían situado las expectativas productivas en niveles elevados, lo que hizo necesaria la vendimia en verde en numerosas parcelas para contener los rendimientos dentro de los límites establecidos por el Reglamento de la DOCa.

297,76 millones de litros certificados y 657 bodegas elaboradoras

El volumen de vino que obtuvo el derecho a la certificación como amparado por la DOCa Rioja en la cosecha 2009 ascendió a 297,76 millones de litros, resultado de la evaluación de las 4.211 muestras tomadas en los depósitos de las 657 bodegas que elaboraron esa campaña. De ellas, 331 eran criadores, 38 cooperativas, 47 almacenistas y 241 cosecheros, una radiografía de la diversidad estructural que caracteriza el sector bodeguero riojano y que puede explorarse en el directorio de bodegas de la DOCa Rioja.

Ese volumen certificado situó la cosecha 2009 como una de las más amplias en términos cuantitativos de la década, consolidando la capacidad de la Denominación para conjugar volumen y calidad de manera simultánea, algo que no todas las regiones vitivinícolas del mundo pueden afirmar. Una capacidad que está directamente vinculada a la historia milenaria del viñedo riojano y a la experiencia acumulada por generaciones de viticultores.

Perfil de los vinos: equilibrio, estructura y potencial de guarda

Las condiciones del ciclo vegetativo de 2009 —especialmente el equilibrio alcohólico-fenólico conseguido tras las lluvias de septiembre y la finalización soleada de la vendimia— se tradujeron en vinos con un perfil marcado por el equilibrio y la estructura. Los tintos mostraron buena carga polifenólica, color intenso y taninos con potencial de evolución, cualidades que hacen de los grandes vinos de esta añada candidatos idóneos para el envejecimiento prolongado en Reserva y Gran Reserva. No es casualidad que bodegas de referencia como La Rioja Alta, S.A. hayan incluido la cosecha 2009 en su colección de Gran Reserva 904, reconocida internacionalmente.

Los blancos y rosados de 2009 se beneficiaron igualmente del buen estado sanitario de la uva en el momento de la recolección, aportando frescura y expresión aromática propias de una vendimia concluida en condiciones climáticas óptimas. La presencia de las variedades autóctonas de la Denominación —con la Tempranillo como eje de los tintos y la Viura como protagonista de los blancos— garantizó la identidad y el carácter territorial de los vinos elaborados ese año.

Contexto de la añada: cuarta «Muy Buena» consecutiva y antesala de los años excelentes

La cosecha 2009 se inscribe en un periodo excepcionalmente bueno para la historia reciente de las añadas de la DOCa Rioja. Formó parte de una secuencia de cuatro años consecutivos —2006, 2007, 2008 y 2009— calificados como «Muy Buena», lo que reflejó la solidez del modelo de calidad implantado por el Consejo Regulador. Esta estabilidad cualitativa allanó el camino a los dos años que le siguieron: 2010 y 2011, ambos calificados como «Excelente», marcando un pico histórico en la Denominación.

Desde la perspectiva del coleccionista y el aficionado, la cosecha 2009 es hoy una añada con una trayectoria contrastada. Los vinos de guarda elaborados ese año se encuentran en plena madurez o bien entrados en su fase de expresión óptima, dependiendo del tipo y del criador. Quien quiera descubrir en qué momento se encuentran los distintos estilos de vino puede consultar la carta de añadas de la DOCa Rioja o explorar la oferta de las bodegas de la Denominación que aún conservan referencias de ese año.

Si deseas vivir de cerca el territorio que dio forma a esta y a todas las cosechas de Rioja, te invitamos a descubrir las experiencias enoturísticas de la DOCa Rioja, donde el paisaje, el viñedo y los vinos se fusionan en una propuesta única que cambia con cada estación del año.