Cosecha 2000
El Consejo Regulador de la D.O. Ca. Rioja otorgó la valoración global de “BUENA” a la cosecha del año 2000. Tras una campaña anterior que había sufrido mermas significativas, este ciclo se presentó con unas condiciones idóneas que permitieron alcanzar un récord histórico de producción en la Denominación. Aunque el altísimo volumen condicionó la añada generando una gran diversidad de calidades, el excelente estado sanitario permitió que un amplio porcentaje de los vinos resultaran de muy alta calidad y excelentes para la crianza, logrando en algunos viñedos resultados verdaderamente extraordinarios.
Climatología benigna y sanidad excepcional
Tras una cosecha anterior (cosecha de 1999) que se vio cercenada en un 30% por culpa de una severa helada primaveral, la climatología que acompañó a la vid durante la campaña del año 2000 resultó ser la idónea. Esta benignidad del clima evitó plagas, enfermedades y accidentes meteorológicos, propiciando que la uva alcanzara la época de recolección en un perfecto estado sanitario, un fundamento indispensable para poder obtener vinos de alta calidad y llegar al máximo potencial productivo.
Una vendimia lenta, escalonada y de récord histórico productivo
Las labores de recogida destacaron por conformar la vendimia más larga, lenta y escalonada que se recordaba hasta la fecha. Este ritmo pausado buscó optimizar la maduración de las uvas, prestando especial atención a la graduación alcohólica, la cual evolucionaba con mucha lentitud. La cosecha batió un récord histórico al alcanzar el máximo potencial de la Denominación, lo que llevó a que una importante cantidad de vino (55,59 millones de litros) no fuera calificado, principalmente por exceder los límites de rendimiento fijados. Esto, sin embargo, posibilitó realizar una selección de calidades mucho más exhaustiva en la bodega.
Alta producción con picos de calidad comparables a 1994
La cosecha del año 2000 estuvo marcada por un volumen sin precedentes que generó una gran disparidad. Mientras que las viñas más jóvenes de alta producción dieron vinos más ligeros, los viñedos viejos (que representaban más del 30% del total) y aquellos situados a altitudes superiores a 450 metros, ofrecieron parámetros de calidad excepcionales. Estos vinos destacaron por un excelente comportamiento en los parámetros de color y mostraron un gran potencial para el envejecimiento. De hecho, los parámetros estadísticos globales superaron a los del año anterior e incluso algunos expertos llegaron a considerar estos vinos superiores a los de la mítica cosecha de 1994, demostrando que, mediante una buena selección, el año 2000 dejó grandes joyas enológicas.



