Cosecha 1996
Calificación ‘Muy Buena’ de la añada 1996
El Consejo Regulador de la D.O. Ca. Rioja otorgó la valoración global de “Muy Buena” a la cosecha de 1996. Tras un ciclo vegetativo que se desarrolló en inmejorables condiciones y con un viñedo en excelente estado sanitario, las irregularidades climáticas de los meses de otoño ralentizaron la maduración. Sin embargo, el enorme esfuerzo del sector viticultor en el campo y la gran labor de programación de las bodegas permitieron alcanzar un incremento notable de producción sin renunciar a la máxima excelencia cualitativa.
Un ciclo vegetativo en inmejorables condiciones
El desarrollo de la vid durante la mayor parte del año fue óptimo. Hasta finales del mes de agosto, la pluviometría fue la adecuada y el viñedo presentó un magnífico estado sanitario. Estas condiciones ideales en el campo permitieron a los viticultores prever de forma temprana una gran cosecha para esa campaña, tanto en términos de cantidad como de calidad.
La irregularidad otoñal y el reto de una vendimia exigente
Pese a las excelentes expectativas estivales, el desarrollo de la recolección durante los meses de septiembre y octubre se vio muy condicionado por la irregularidad climatológica. Esta situación ralentizó significativamente el proceso de maduración de la uva y provocó un incremento en el volumen final de la cosecha. Como consecuencia, el tramo final del ciclo exigió prestar una especial atención sobre la sanidad de la uva en los viñedos, obligando a las bodegas elaboradoras a realizar un esfuerzo extra de programación logística para asegurar la máxima calidad del fruto.
El triunfo del rigor y el esfuerzo en bodega
A modo de cierre, la cosecha de 1996 demuestra cómo la experiencia, el rigor y la capacidad de adaptación del sector en Rioja son fundamentales para asegurar la excelencia. A pesar de los retos climáticos en la recta final de maduración, el minucioso trabajo de selección en el campo y la impecable planificación de las bodegas permitieron consolidar una cosecha histórica por su enorme volumen para la época. Aportando grandes exponentes a la calificación de añadas de Rioja, 1996 confirmó que las altas producciones no están reñidas con la máxima calidad, entregando tintos muy equilibrados que consolidaron el prestigio internacional de la Denominación tras la excepcional cosecha de 1995.



