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Añadas

Cosecha 1990

Clasificación Buena
Vino calificado / Millones de litros 161,24
Tinto / Millones de litros 132,61
Blanco / Millones de litros 28,63

El Consejo Regulador de la D.O.Ca. Rioja otorgó a la cosecha de 1990 la calificación oficial de «Buena». Durante este año se recolectaron aproximadamente 160 millones de kilos de uva, equivalentes a unos 161.000 hectolitros de vino. La región contaba en ese momento con un parque de medio millón de barricas, iniciando un proceso de modernización e inversión en roble a lo largo de toda la década. Pese a ser una añada climatológicamente irregular, alrededor del 5% de la producción total se destinó a la categoría de Gran Reserva.

Climatología y ciclo vegetativo

El ciclo de 1990 estuvo precedido por un invierno cálido y seco, considerado entre los más secos del siglo XX, sin heladas en enero y febrero, lo que provocó un importante adelanto vegetativo del viñedo. Sin embargo, la primavera trajo heladas tardías en marzo y abril que afectaron con dureza a Rioja Alta, seguidas de fuertes tormentas de granizo los días 17 y 18 de abril que dañaron unos 6 millones de kilos de uva. La floración concluyó en buenas condiciones durante la primera quincena de junio. El verano transcurrió caluroso y seco, salpicado por pedriscos muy localizados que redujeron la cosecha en parcelas concretas hasta en un 30%. La vendimia resultó ser muy temprana, comenzando el 3 de septiembre y finalizando el 20 de octubre.

Vendimia y comportamiento por subzonas

El comportamiento del viñedo varió de forma notable según la subzona geográfica:

  • Rioja Alavesa: Fue la subzona más afortunada de la Denominación al quedar resguardada de las peores heladas primaverales y de las granizadas estivales, alcanzando una madurez y equilibrio óptimos.
  • Rioja Alta: Registró los mayores daños por las heladas de inicio de primavera. No obstante, los viñedos viejos y la aplicación de una selección rigurosa por parte de las bodegas permitieron obtener vinos de gran finura.
  • Rioja Oriental (Rioja Baja): Completó un ciclo vegetativo rápido favorecido por las altas temperaturas del verano, aportando buena graduación alcohólica y cuerpo a los ensamblajes de la zona.

Perfil enológico y características organolépticas

Los vinos de la añada 1990 muestran un perfil de madurez aromática marcada por notas de fruta negra como ciruela, mora e higos, acompañadas de una rica complejidad terciaria con recuerdos a cuero, tabaco, vainilla, clavo y matices balsámicos. En boca destacan por su acidez viva y vibrante, textura sedosa y taninos pulidos e integrados.